Enrique Martínez de Vallejo y Manglano.
Enrique Martínez de
Vallejo y Manglano, es una de las personalidades hípicas más
destacadas de los últimos cincuenta años. Su palmarés en
competición internacional fue absolutamente importante, aunque
posteriormente sus diferentes facetas en las que ha estado
involucrado hípicamente hablando, han tenido el mismo peso
específico.
Enrique Martínez de
Vallejo ha sido y sigue siendo, un referente en la hípica
española.
Sus inicios :
Nació en Valencia en
julio de 1930.
Ingresó en la
Academia General de Zaragoza en el Arma de Caballería en 1950.
Sus primeros
concursos hípicos nacionales datan de 1955, en Tetuán, Valencia
y Larache. Sus primeros caballos fueron Edelweiss, Orejón,
Hechicero, Macanudo, Eléctrico , Idéntico,...
Además de dedicarse
el mundo del salto de obstáculos, también hizo incursiones en
concurso completo, llegando a ser Olímpico en esta disciplina en
Roma 1960. Fue Campeón Militar de Polo, y llegó a correr en el
Hipódromo, por lo que sus bases hípicas fueron realmente
sólidas .
Sus Olimpiadas :
Su primera
participación olímpica fue en Roma en 1960. Allí acudió en la
disciplina de concurso completo, montando a una pura sangre
llamada Peyoba, una hija de Goyaz.
En el recorrido de
cross se quedó coja, por lo que lamentablemente tuvo que
retirarse.
En Tokio 1964 disputó
su segunda Olimpiada en la disciplina en la que verdaderamente
brilló, los saltos. Corrió con el caballo francés Eolo IV, un
hijo de Furioso y con éste pudo estar en la vigesimoquinta
posición individual. A nivel de equipos ocupó el octavo lugar,
compartiendo equipo con Francisco Goyoaga ( Kif Kif B ) y
Alfonso Queipo de Llano con Infernal, otro hijo de Furioso.
En 1972 corrió sus
terceros Juegos Olímpicos en Munich. Val de Loire B, ese
maravilloso silla francés hijo de Ibrahim, fue el caballo con el
que corrió Enrique en Alemania.
Con Val de Loire B
consiguió una excelente 10º posición individual, además de tener
un magnífico séptimo puesto por equipos con el equipo español.
Sus Copas de Naciones :
En cuarenta y siete
veces compitió en Copas de Naciones defendiendo los colores
españoles.
Su debut fue en Niza
en 1961, corriendo ese preciso caballo llamado Ixion.
Si he sido capaz de
recopilar bien los datos, Enrique Martínez de Vallejo ganó seis
de ellas.
En el 61 ganó en
Madrid con Ixion, para en el 63 repetir victoria con Grande de
España. En 1964 volvió a ganar con Ixión en el Club de Campo de
Madrid.
En 1965 fue miembro
del equipo español que ganó la Copa de Naciones de Ginebra,
única vez en la historia en la que España se hizo con el
triunfo en Suiza . Opium C fue el caballo con el que corrió en
Ginebra. Francisco Goyoaga, José Álvarez de Bohórques y Alfonso
Queipo de Llano le acompañaron en esta gesta.
En 1966 ganó la de
Barcelona con Opium C, mientras que en 1971 repitió en la ciudad
condal con Romántico.
Enrique Martínez de
Vallejo fue el engarce entre una generación de jinetes
capitaneada por Francisco Goyoaga y una nueva generación de
jinetes abanderada por Luis Álvarez Cervera.
Sus grandes caballos :
Eolo IV, Ixion,
Grande de España, Val de Loire B , Opium C, Romántico, Lepanto,
Águila Real, Floreal, Chubasco, Hormiga, Camborio, Rififí, …,
fueron sus más importantes caballos a lo largo de su carrera
deportiva.
Sus logros hípicos más importantes:
Diez pruebas ganadas
en el CSIO de Madrid, dejan ya un poso de solera en la catedral
de nuestro deporte español.
En Londres 1965,
realizó un excepcional concurso, ganando cinco pruebas
diferentes. Entre ellas algunas tan importantes como Sunsalve
Stakes, The Whithe City Stadium Cup, …
Enrique Martínez de
Vallejo ganó en el CSIO de Aachen, ganó en Roma, Niza,
Ginebra, Dublín, Lisboa, Barcelona, Biarritz, Reims, La
Baule, Vichy, Pau, Ostende, Viena, Hannover, Viña del Mar,
Dortmund, Gijón….
Ganar en lugares tan
importantes de nuestro deporte, no está al alcance de muchos.
Sus Campeonatos de España :
Enrique Martínez de
Vallejo fue el “eterno subcampeón de España”. Curiosamente nunca
fue capaz de conquistar el título, aunque creo que en seis
ocasiones diferentes se colgó del cuello la medalla de plata.
Si no me fallan los
datos recopilados, fue medalla de plata en 1960, 1964,
1967,1968, 1969 y 1973, con caballos como Eolo IV-2, Conny,
Opium C, Lepanto y Chubasco.
La figura hípica de
Enrique Martínez de Vallejo tiene variantes aristas por donde
mirarse. Sus diferentes aspectos en nuestro deporte han hecho a
este poliédrico personaje, un cristal muy interesante en donde
podríamos todos tratar de reflejarnos.
Yo creo que Enrique
Martínez de Vallejo siempre ha sido de esas personas que se “han
confundido con su criterio “, que han adoptado sus decisiones
hípicas desde su conocimiento y su experiencia ; su capacidad
para creer en lo que hacía, le llevaba invariablemente por su
camino trazado.
Mi querido Coronel,
gracias por todo lo que nos has dado a este deporte.
Carolo López-Quesada
18/10/2010